Casi el 85 % de las mujeres sufren violencia por su pareja

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Xalapa, Ver. Casi el 85 % de las mujeres mexicanas han sufrido acoso o abuso sexual principalmente ejercido por la pareja.

Según un estudio de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual (Amsac) reporta que la violencia sexual en la pareja resultó mayor en las mujeres que en los hombres, además que   la educación reduce los niveles de violencia en la pareja.

Amsac informa que durante la última semana del mes de noviembre próximo pasado, invitó a participar en una encuesta que investigaba los niveles de violencia en la pareja así como algunas formas de violencia sexual fuera de la pareja.

¿Quiénes respondieron la encuesta?

Un total de 588 personas aceptaron participar en este estudio. La mayor parte de ellas se identificaron como mujeres (445, 81.35%, mujeres; 97, 17.73% hombres, 3 , 0.55%, como no binario y 1 (0.18%) como Mujer-trans. Debido a esta distribución los análisis estadísticos que consideraron el sexo de identificación se limitaron a comparaciones entre hombres y mujeres.

La mayoría de los participantes se identificaron como heterosexuales (459, 83.91%) el 6.5 % (38) como homosexuales (lesbianas o gay), 6.76 % (37) como bisexuales y 9 (1.6 %) participantes declararon no tenerlo claro

Los participantes se distribuyeron en porcentajes similares para solteros (44.16%, 242) y casados o en unión libre (42.87%, 233). El nivel académico más frecuente fue licenciatura, los niveles de post-grado fueron más comunes que los niveles educativos menores. La mayor parte se identificó como de clase media (57.12%, 313). La religión más frecuente fue la católica (50.46% 277), seguida por los que se identificaron con ninguna religión (48.98%, 225). La gran mayoría de los que participaron son residentes de México (94.92%, 505), de los cuales un poco más de la mitad (50.44%, 255) lo hacen en la ciudad de México. La mayoría de los participantes tenían una relación de pareja en el momento de responder la encuesta

Prevalencia de la violencia sexual en la muestra

La prevalencia en la muestra de la violencia sexual sufrida es muy alta, el 84.47 % de las mujeres y el 46.97% de los hombres reportaron haber sido víctimas de acoso o abuso sexual por una persona distinta de su pareja.

Frecuencia de las expresiones de violencia en la pareja

La frecuencia con la que los participantes aceptaron ser objeto o ser agentes activos de la violencia de las relaciones de pareja fue también muy elevada. En esta sección de la encuesta participaron solamente quienes habían tenido o tenían cuando menos una relación de pareja. Hubo expresiones de violencia, como el enojarse cuando hay contradicción o no se está de acuerdo que alcanzaron casi el 85 % de los participantes (84.9 % para la todos los que respondieron, 85.36%, de las mujeres y el 82.76 % de los hombres) respondiendo en forma positiva a la pregunta. Las preguntas que investigaron la violencia sufrida o ejercida en pareja fueron respondidas afirmativamente por entre el 13.15% y el 85.36 % de los participantes.

Mediciones de los niveles de violencia en pareja

La escala utilizada, el cuestionario de violencia sufrida y ejercida en pareja (Cienfuegos y Díaz-Loving, 2010), mostró cualidades psicométricas muy adecuadas en la aplicación a la muestra: las confiabilidades alfa (Cronbach) fueron 0.955, para la escala completa y para las subescalas; violencia psicológica y social: 0.894, violencia física, intimidación y agresión 0.814, violencia económica 0.902 y violencia ejercida 0.845. En todos los casos se considera que la evaluación de confiabilidad del instrumento resulto en confiabilidad muy aceptable.

Se realizaron varias comparaciones usando pruebas estadísticas diversas. No se encontraron diferencias para las comparaciones entre hombre y mujeres para la escala completa ni las subescalas a excepción de la subescala de violencia ejercida que resultó significativamente mayor en las mujeres.

No hubo diferencias por orientación sexual

El estado civil produjo diferencias con mayor violencia general sufrida por el grupo de divorciados, para la escala general y la violencia psicológica y social y económica sufrida (p < 0.001)  la violencia ejercida (p= 0.019) menor en los solteros y no diferencia para violencia sexual.

El nivel académico reduce los niveles de violencia psicológica y social (p=0.004), de violencia física e intimidación, (p=0.006), de violencia sexual (p= 0.016), y de violencia ejercida (p=0.018) en la escala general la reducción existe pero no alcanzó la significación estadística. Este efecto puede verse en la siguiente gráfica.

La duración de la relación de pareja aumenta los niveles de violencia en la escala general (p < 0.001) la violencia física e intimidación (p = 0.039), la violencia sexual, (p = 002) , la violencia económica (p= 0.002), y la violencia ejercida ( p <

Haber sido víctima de acoso sexual o abuso sexual por una persona distinta a la pareja no modifica los niveles de violencia con la pareja formal.

Haber sido víctima de abuso sexual por algún integrante de la familia de origen incrementa varias las medidas de violencia estudiadas: escala general (p = 0.006), violencia psicológica y social (p = 0.032) y violencia económica (p = 0.002) , no modifica la intimidación física, ni la violencia sexual ni la violencia ejercida.

Conclusiones

La violencia sexual es extremadamente frecuente, se puede afirmar que tiene un carácter de normalización en la cultura de los participantes

La violencia sexual ejercida por personas distintas a la pareja estuvo presente en casi la totalidad de las mujeres participantes (85%) y casi en la mitad de los hombres que respondieron (46.9%). Las mujeres sufren violencia con mayor frecuencia que los hombres, cuando se estudia fuera de la relación de pareja

La violencia en pareja parece tener carta de naturalización: varias expresiones de violencia están presentes en más del 70 % de los participantes

La violencia sufrida en pareja parece no estar diferenciada por sexo, aunque la ejercida resultó significativamente más alta en las mujeres

La educación, particularmente la educación superior, se acompaña de menores niveles de violencia en pareja

La duración de la relación de pareja incrementa la violencia, lo que posiblemente revele déficits en las habilidades de comunicación y negociación no violenta.

Fuente: Amsac